Control de la deuda

Control de la deuda

¿QUÉ DEBEMOS RESOLVER ANTES DE EMPEZAR A INVERTIR?

Ya tienes toda la base de conocimientos necesaria para adentrarte en el mundo de las inversiones. Pero antes de invertir el primer euro, debemos tener una estabilidad económica. Además del colchón económico del que ya hablamos, hay otro factor que puede complicar mucho la inversión: la deuda.

Y no toda la deuda es igual.

¿QUÉ ES LA DEUDA BUENA?

La deuda buena es aquella que te permite generar ingresos o comprar un activo rentable. Cuando te endeudas para comprar un piso y alquilarlo, eso es deuda buena. Estás pidiendo prestado dinero que te va a generar ingresos mensuales.

En último término, estás rentabilizando una inversión mediante apalancamiento. La deuda buena no es preocupante: en la mayoría de casos se rentabiliza sola.

Ejemplo de deuda buena: Hipoteca para un piso que alquilas. La renta del alquiler paga la hipoteca (o parte de ella) y además acumulas un activo que se revaloriza.

¿QUÉ ES LA DEUDA MALA?

La deuda mala es la que se utiliza para comprar bienes de consumo que pierden valor: un coche, un móvil, ropa, vacaciones... Son pasivos, no activos. Y encima, suelen tener intereses bastante altos.

Cuando compras un pasivo con deuda, pierdes valor en lo que compras y además pagas mensualmente con intereses añadidos. Financieramente hablando, es una doble pérdida.

Ejemplo de deuda mala: Financias un coche de 15.000€ al 8% de interés a 5 años. Acabas pagando unos 18.000€ por algo que en 5 años valdrá quizás 6.000€. El dinero de esa cuota mensual podría estar invirtiéndose.

¿QUÉ DEBEMOS TENER EN CUENTA?

Si tienes deuda buena, no debes preocuparte antes de empezar a invertir. Seguramente estés obteniendo un retorno de esa deuda y acumulando activos.

Sin embargo, si tienes deuda mala, hay que valorar muy bien si es el momento de empezar a invertir. Lo más eficiente suele ser primero terminar de pagar esa deuda y, posteriormente, invertir mensualmente ese dinero que antes ibas pagando en cuotas.

Mi opinión: una variable esencial al comenzar es tener la certeza de que vas a invertir un dinero que no vas a necesitar. Y la deuda mala condiciona mucho esa certeza.

CONCLUSIÓN

Antes de invertir, analiza tu situación de deuda. La deuda buena (que genera activos) no es un obstáculo. La deuda mala (que consume pasivos) sí puede serlo. Resuélvela primero y después invierte con tranquilidad.